Cyberfangz

Diary log.

Necesito silencio.

Hay momentos que uno necesita silencio, silencio de verdad, donde nadie me hable y el mundo se calle y mi voz interna se vaya, vaya lejos, para no molestar ni interrumpir la voz que verdaderamente me importa.

De adentro, viene de lo más profundo, una voz sin voz, sin cuerpo, sin sonido, que habla, murmura, grita con dolor y se desgarra para que yo la escuche.

Pero hay mucho ruido, demasiado, todos los que me rodean hablan y los extraños hablan y la televisión habla y mi teléfono habla sin parar, millones de mensajes y noticias y avisos que tengo que leer ya o puede que el mundo explote. La calle habla y los árboles hablan y todo tiene una voz, una voz que quiere ser escuchada, o que debe ser escuchada, por alguna razón todos creen que deben ser escuchados.

Pienso por qué todos creen que deben ser escuchados, yo no quiero que me escuchen.

Mi voz no es importante, relevante, yo prefiero estar en silencio, lo más apagada posible, que no me sientan ni me vean y el ruido es demasiado, todos hablan sin parar y no lo aguanto, no lo aguanto, no lo aguanto, necesito paz.

Silencio.

Que alguien apague mis oídos, mi cerebro, mi necesidad de saberlo todo.

¿Por qué uno anhela tanto ser escuchado? Aquellos sin voz y aquellos con más voz de la que deberían tener, todos tienen algo que decir, pero en especial mi voz, esa que está dentro de mi y aun no se calla, me grita que por favor le preste atencion.

Pero lo de afuera es más interesante, más accesible, más sencillo. Lidiar con aquello que no es mio ni me interesa me hace sentir mejor, como que estoy haciendo algo bien, escuchando, prestando atención, leyendo sin parar y escuchando cosas que no me interesan, pero me interesan, me interesa saber y llenarme la cabeza de ideas que no son mías, de pensamientos sobre otros y sobre lo que hacen, sienten, viven. Quizás así puedo aprender a hacer, sentir, vivir.

Quizás la voz de mi interior es la que me puede ayudar a ser alguien, pero no quiero escucharla, es mucho trabajo y duele, se que va a doler, mirar para adentro es malo, está oscuro y frío y se siente como tener que escalar muros imponentes y nadar por aguas tétricas con olor a barro y sangre, de todo lo que he enterrado ahí a morir, a pudrirse, porque es más fácil que se pudra a tener que vivir con ello, que pensarlo.

Es más fácil que piensen por mi.

La televisión me da las opiniones ya digeridas, mis padres deciden que debo hacer con mi vida, la gente de internet decide que debo comprar y como me debo ver, todo esta planeado y organizado para mi, entonces, ¿por qué debería pensar?

Y por qué la voz de mi interior grita cada vez más fuerte, diciéndome cosas que no entiendo pero duelen, que aunque las ignore es persistente y me hace doler tanto que nada tiene sentido, ¿por qué nada me da felicidad? ¿Por qué todo lo que tengo y digo no se siente mio? son mis cosas, son mis pensamientos, ¿o no? eso es lo que tengo que pensar, así está escrito y decidido, si el reportero dice que esto es malo, ¿por qué no debería creerle? si la publicación de intranet me recomienda vestirme así y comer aquí, ¿por qué odio como me veo y lo que como?

Odio no sentirme cómoda en ningún lado, si se supone que aquí es donde debo estar.

Me siento es mi cuarto lleno de todo lo que debería hacerme bien, pero se siente vacío, es basura, basura podrida de mentiras, mientras más la observo más se ve asquerosa y sucia, contaminada por todo lo que significa.

Manipulación, influencias, corrupción.

Todo es falso y ahora la voz surge de dentro mío y me grita hasta que su voz inunda mis oídos y lo único que puedo escuchar es esa persona dentro mio que esta muerta, aplastada por el peso de lo de afuera, hambrienta de poder salir y vivir, vivir de una vez por todas.

Duele.

No me sorprende, dije que así iba a ser, era claro que iba a doler, tanto tiempo encerrada ahora se siente como un niño corriendo por el césped suave pero con una luz cegadora que quema las retinas y duele tanto, nada es como pensé.

Todo es falso, de cartón, paredes levantadas en falsedades y compromisos sucios y personas que vendieron su alma por dinero, por poder, todo es una gran red de putrefacción agusanada y hedionda.

Es cómoda.

No hay necesidad alguna de salir de ahí, afuera está frío y estás solo, cuando sales todos aquellos que te apoyaban, te recomendaban y te aplaudían ahora te miran con ojos de bestias, rojos, llenos de fuego y un poder que es apabullante, ahora estás en su contra y no les gusta eso, eres tu la sucia, la mancha, la que está podrida y debe ser arreglada.

Ahora es cuando debo tomar la decisión, me dejo llevar por la voz que me dice que sea libre, que nade en el silencio y que sea yo contra todos, que ser reconocida no es importante, que el desprecio de aquellos quienes te manipularon no es preocupante. O puedes volver, puedes dejarte caer en sus brazos y su red te atrapara de vuelta, todo está perdonado, puedes volver a tu vida de antes y escuchar las voces que todo deciden por ti, es mucho más fácil, es cómodo y sencillo y sobre todo no duele, puedes sonreír y dormir en paz sin que te envuelva una sombra de tu propia vida destruyéndose.

Lo que sea que elijas, ya estás rota, el daño fue causado y no puedes recuperar aquello que perdiste, tu tiempo, tu libertad, tu voz.

Tu voz sigue lastimada, sigue corriendo por campos verdes incendiados, es hermoso pero duele, te encanta poder correr con libertad, tus pies se queman y quiebran y tu piel arde pero te sientes libre. Y caerás muerta sobre el césped verde y el silencio finalmente te engullirá y podrás hablar contigo misma de una vez por todas.

¿Quién soy después de todo esto?